Historia
El dúo neoyorquino Cults, formado por Madeline Follin y Brian Oblivion, ha logrado consolidarse en la escena alternativa gracias a una propuesta que fusiona el pop experimental con atmósferas de ensueño y melodías que evocan a los grupos de chicas de la década de los 60. Su sonido, caracterizado por una mezcla de nostalgia y modernidad, debutó con fuerza en 2010 a través del sencillo "Go Outside", una pieza que definió su estética de dream pop y la voz empática de Follin.
Orígenes y el éxito viral de "Go Outside"
La historia de Cults comenzó en 2010, cuando Follin y Oblivion, ambos originarios de San Francisco, se encontraban estudiando en Nueva York. Mientras Oblivion cursaba cine documental en la NYU y Follin estudiaba en la New School, la pareja comenzó a escribir canciones en su apartamento utilizando recursos mínimos, como un teclado MIDI y un ordenador. Antes de finalizar el año, lanzaron su primer EP homónimo bajo el sello Forest Family Records. El tema central, "Go Outside", se convirtió rápidamente en un éxito viral, recibiendo elogios de publicaciones influyentes como Pitchfork y NME.
Consolidación y el impacto de Static
Tras el éxito inicial, el dúo firmó con el sello In the Name Of, una división de Columbia Records fundada por Lily Allen. En junio de 2011 publicaron su álbum debut homónimo, Cults, producido por Shane Stoneback. El disco reafirmó su estilo retro-futurista y logró entrar en las listas de éxitos de Estados Unidos, Reino Unido y Canadá, alcanzando el puesto 52 en el Billboard 200. Durante este periodo, la banda participó en importantes festivales como el ATP I'll Be Your Mirror, comisariado por Portishead.
En octubre de 2013, Cults regresó con su segundo trabajo, Static. Grabado tras la ruptura sentimental de los integrantes, el álbum reflejó una oscuridad emocional que fue muy bien recibida por la crítica. Ese mismo año, el dúo colaboró con Amber Coffman en la canción "She Knows" del rapero J. Cole, la cual alcanzó el Billboard Hot 100 y amplió su audiencia hacia nuevos géneros.
Exploración sonora y madurez en Offering y Host
Después de un periodo de descanso y proyectos paralelos, el dúo adoptó un enfoque más colaborativo para su tercer álbum, Offering (2017). En este trabajo, Follin no solo cantó, sino que también tocó la batería y los teclados, incorporando influencias que iban desde Pink Floyd hasta Gary Numan. El sonido se volvió más estilizado, reflejando la evolución del electro-pop de la época.
La evolución creativa de la banda alcanzó un nuevo hito con Host en 2020. En este álbum, Follin asumió un papel fundamental en la composición de las letras, abordando temas de identidad e independencia. Producido nuevamente junto a Stoneback y mezclado por John Congleton, el disco destacó por el uso de instrumentación en vivo por primera vez en su carrera, logrando un sonido orgánico y sofisticado que refuerza el atractivo perdurable de su música.






